|
|
| Si deseas encontrar algo en internet, aqui te ayudamos |
|

Búsqueda personalizada |
¿Siempre hambriento? sacia tu apetito
sin engordar la ansiedad, el estrés e
incluso la genética pueden estar detrás de esas causas desmesuradas
por comer a todas horas, sobre todo,
productos calóricos y poco nutritivos, que arruinan cualquier plan
dietético o dieta para adelgazar.
Te ayudamos a averiguar la causa
de tu hambre
feroz y como plantarle cara sin que la báscula y tu peso se
resienta y a controlar la obesidad.
Para llenar un estómago insatisfecho hay que analizar lo que se come,
y descartar que la obesidad sea por problemas de tiroides o diabetes.
Si alguien deja de comer lo suficiente para sus necesidades, el metabolismo
se hace lento, aumentando el deseo de azúcares y grasas, lo mismo que
sucede cuando no se toman suficientes proteínas.
Otro ejemplo, la falta
de calcio lleva a consumir productos con sal. Por el contrario, si
se toma mucho dulce los niveles de insulina se elevan rápidamente y
aparece el hambre.
Las frutas y verduras son de digestión lenta, luego
al tomarlas la sensación de hambre no es tan acusada.
|
 |
 |
Pero, con frecuencia a sensación de hambre
aparece por otras razones: cansancio, estrés o depresión, por eso
es importante hacer una buena
dieta.
A veces
una cabezada es más eficaz que un tentempié, de ahí que, el dormir
la siesta, beber agua o dar un paseo es
mas reconfortante que comer fuera
de horas y eso nos ayuda a adelgazar.
Muchas personas utilizan la comida como
una forma de compensación emocional, si algo les va mal recurren
a ella para calmar la ansiedad.
Con estas practicas
sólo logran engordar y aumentar de peso.
Pero no hay que ser demasiado
exigente con uno mismo para que no aparezca el sentimiento de culpa".
|
El peso ideal es
algo tan personal como las huellas dactilares, toda dieta
de adelgazar debe de ajustarse a las necesidades de
cada uno; aprendiendo
a comer,
por ejemplo: el comer deprisa y de pie es una trampa para la silueta,
no es cuestion de estetica, es cuestion de salud.
La razón es que el cerebro tarda en recoger la señal de saciedad
alrededor de 20 minutos, lo que quiere decir que en este tiempo se
pueden ingerir más calorías de las que el cuerpo necesita, sin haber
saboreado adecuadamente la comida.
Si bien la genética o herencia
influyen, se ha visto que el exceso de peso es más propio de la excesiva
ingesta de calorías y del escaso ejercicio físico. |
 |
|
|